En el trading la mayoría no fracasa por falta de capacidad.

Fracasa porque se rinde antes de tiempo.

Porque le duele más el esfuerzo que el estancamiento.

Pero el que aguanta un poco más,

el que se levanta una vez más,

el que ajusta y sigue en vez de rendirse…

ese termina llegando.

No necesitas fuerza sobrehumana.

Necesitas cabeza fría, espalda ancha

y la decisión de seguir, incluso cuando no ves resultados.

Porque a veces, la diferencia entre quedarte en el camino

y romperla…

es un intento más. Solo uno.