Trader si estás en un agujero, lo primero que tienes que hacer es dejar de cavar.

Parece obvio, pero no lo es.

Porque hay gente que, cuando las cosas van mal, aprieta más fuerte.

Se desespera.

Se sobreexpone.

Se juega todo en una operación para “recuperar”.

Y lo único que consigue… es hundirse más.

El mercado no se arregla a fuerza de orgullo.

Ni la vida se acomoda a base de impulsos desesperados.

A veces, la mejor decisión no es hacer más.

Es parar.

Respirar.

Pensar.

Y empezar a salir del hoyo con calma, no con ansiedad