$BTC En 2010, algo sucedió que cambió silenciosamente la historia financiera para siempre. Un programador y primer partidario de Bitcoin llamado Laszlo Hanyecz decidió probar si este nuevo dinero digital podría ser realmente utilizado en la vida real. En lugar de comerciarlo en una pantalla o hablar sobre su potencial futuro, usó Bitcoin de la manera en que se supone que debe usarse el dinero.
Laszlo pagó 10,000 Bitcoins para comprar dos pizzas de Papa John’s. En ese momento, no parecía una locura en absoluto. Esos bitcoins valían alrededor de cuarenta dólares, y Bitcoin en sí mismo seguía siendo un experimento en el que solo un pequeño grupo de entusiastas de la tecnología creía. No había intercambios, ni exageraciones, ni titulares. Solo curiosidad y creencia en una idea.

Avancemos hasta hoy, y ese simple pedido de pizza se ha vuelto legendario. Los mismos 10,000 Bitcoins ahora valdrían millones, convirtiendo una comida ordinaria en una de las pizzas más caras jamás compradas. Pero el verdadero valor de ese momento no es el dinero perdido. Es la prueba que proporcionó.
Esa transacción mostró al mundo que Bitcoin podría funcionar más allá de la teoría. Podría mover valor de una persona a otra sin bancos, fronteras o permisos. Esas pizzas no solo alimentaron a un hombre. Alimentaron el futuro de las finanzas digitales.


