La mayoría de los sistemas de privacidad intentan desaparecer. @Dusk hace lo contrario: abruma.
Lo que están probando en este momento es audaz: inundar la red con miles de transacciones de señuelo. Transferencias pequeñas, ruido creíble, movimiento constante. Tu transacción real no se oculta... se mezcla. Completamente.
Imagina intentar rastrear una señal dentro de una tormenta donde todo parece igualmente real y la tormenta nunca deja de moverse. Incluso con un poder de computación extremo y algoritmos avanzados, separar la verdad del ruido se convierte en un juego perdido.
Eso es lo que me gusta del enfoque de Dusk Network. No es una privacidad pasiva. Es segura, ruidosa y casi provocativa: “Adelante, intenta encontrarla.”
Esto no es solo otro mezclador o un truco de privacidad reciclado. Es una mentalidad fundamentalmente diferente, y honestamente, es refrescante ver la privacidad hecha con tanta audacia.

