XRP entró en 2026 bajo presión, negociando cerca de $2.05 después de retroceder desde máximos de $2.40 a principios de este mes. La próxima votación de la Ley CLARITY el 15 de enero se considera un gran catalizador, con analistas advirtiendo que mantenerse por encima de $1.85 es crucial para evitar una caída más profunda. Mientras tanto, ejecutivos de Ripple en Davos expresaron confianza, citando una regulación más clara en EE. UU. y una creciente demanda institucional. Los ETF de XRP ya han superado los $1.2B en entradas, señalando una fuerte adopción. Las previsiones del mercado varían ampliamente, desde mínimos de $1.77 hasta objetivos optimistas cerca de $3.40, haciendo de enero un mes decisivo para la trayectoria de XRP.