Mientras el mercado de metales preciosos mostraba un crecimiento sólido y el oro alcanzaba nuevos máximos históricos en medio de la creciente inestabilidad geopolítica, la criptomoneda más grande, por el contrario, se encontraba bajo presión y cayó en territorio negativo. Tal divergencia entre activos de refugio tradicionales y herramientas digitales ya se había observado en otoño, en octubre, y su repetición se convirtió nuevamente en un motivo de discusión sobre las perspectivas del oro y el bitcoin en condiciones de riesgos globales.
El aumento del conflicto comercial entre EE. UU. y Europa
Un nuevo giro de tensión fue provocado por la declaración de Donald Trump del 17 de enero de 2026. Anunció la imposición de aranceles de importación del 10% sobre productos de ocho países europeos, incluidos Dinamarca, Alemania, Francia y el Reino Unido, a partir del 1 de febrero. Según el plan, a partir del 1 de junio, la tasa aumentará al 25% y se mantendrá hasta que se llegue a un acuerdo entre EE. UU. y la UE sobre Groenlandia.
La respuesta de Europa no se hizo esperar. Representantes de los países afectados por los aranceles realizaron consultas de emergencia, tras las cuales la dirección de la Unión Europea enfatizó su apoyo total a Dinamarca y a los habitantes de Groenlandia. En Bruselas se dejó claro que están considerando la posibilidad de una respuesta contundente. Según Financial Times, la UE podría imponer aranceles de respuesta de hasta €93 mil millones o limitar el acceso de las empresas estadounidenses al mercado europeo.
El oro refuerza su estatus de "refugio seguro"
Los mercados financieros reaccionaron de inmediato a la escalada del conflicto, sin embargo, la reacción fue mixta. Los inversores comenzaron a salir activamente de los activos de riesgo, redistribuyendo capital hacia instrumentos de protección. Como resultado, las cotizaciones del oro durante la sesión de trading asiática se dispararon a $4,690 por onza, estableciendo un nuevo récord absoluto. La plata también mostró un fuerte crecimiento, superando la marca de $94 por onza.
Los mercados de valores, por el contrario, comenzaron la jornada comercial con caídas, reflejando el aumento de las preocupaciones sobre la desaceleración del comercio mundial y el deterioro de las perspectivas económicas.
El mercado de criptomonedas está bajo presión por ventas masivas
El bitcoin, que a menudo se denomina "oro digital", esta vez se comportó como un activo de riesgo típico. Junto con otros instrumentos, cayó: el precio $BTC bajó de $93,000. Al momento de la publicación, el tipo de cambio se había reducido a $92,574, lo que corresponde a una caída diaria de casi el 3%.
La caída general llevó a una reducción drástica de la capitalización del mercado de criptomonedas, casi $100 mil millones en un día. La caída fue acompañada de liquidaciones masivas: el volumen total de posiciones cerradas forzosamente superó los $860 millones, siendo la mayor parte de ellas posiciones largas con apalancamiento.
Los analistas señalan que en solo una hora el bitcoin perdió alrededor de $4,000 debido al cierre masivo de posiciones largas, lo que mostró claramente la vulnerabilidad del mercado ante movimientos bruscos en un entorno de alta apalancamiento.
El oro y el bitcoin: roles diferentes en la crisis
El contraste entre la dinámica del oro y el bitcoin una vez más subrayó la diferencia en la percepción de estos activos por parte de los inversores. El oro sigue siendo considerado como un instrumento clásico de preservación de capital, al que se recurre en períodos de incertidumbre política y económica.
El bitcoin, a pesar de su reputación como alternativa a las monedas tradicionales, sigue siendo sensible a los sentimientos en los mercados de valores. En momentos de turbulencia, su precio depende más del apetito general por el riesgo que de la demanda de activos de protección.
Qué esperar de los inversores en las próximas semanas
Los analistas señalan la reacción tardía del bitcoin a las declaraciones políticas. Según Timothy Peterson, el movimiento significativo comenzó solo después de la apertura del comercio institucional en Asia, a pesar de que el mercado de criptomonedas opera las 24 horas. Esto, en su opinión, una vez más demuestra que muchas explicaciones de las fluctuaciones de precios surgen después de los hechos, mientras que el comportamiento de los grandes jugadores sigue siendo el factor clave.
Otros expertos advierten sobre la alta probabilidad de una volatilidad aumentada en los próximos días. La combinación de disputas comerciales, decisiones geopolíticas y posibles medidas de respuesta por parte de la UE podría intensificar la presión no solo en los mercados de valores, sino también en las criptomonedas.
Las opiniones sobre el futuro del bitcoin siguen siendo divergentes. Algunos analistas creen que el oro mantendrá su liderazgo y continuará superando a los activos digitales en rentabilidad. Otros sugieren que parte del capital que ha ido a metales preciosos podría redistribuirse con el tiempo en favor del bitcoin.
En el contexto de la creciente confrontación comercial y la disminución general del interés por el riesgo, el mercado pronto recibirá respuesta a la pregunta clave: ¿podrá el bitcoin confirmar su estatus de "oro digital" o el oro seguirá siendo el refugio indiscutible para el capital en una época de incertidumbre global?


