2025 no me enseñó a negociar más rápido.
Me enseñó cuándo no negociar en absoluto.
Mirando hacia atrás en este año, el cambio más grande para mí no fue la estrategia, sino la postura.
Al principio, traté cada movimiento del mercado como algo que requería acción.
Más operaciones se sentían como más control.
Al menos eso es lo que pensé en ese momento.
Para finales de 2025, esa creencia realmente no se sostuvo.
Algunas de mis mejores decisiones vinieron de no actuar de inmediato.
Esperar dejó de sentirse como vacilación y comenzó a sentirse deliberado.
La estructura importaba más que la reacción.
Este año me enseñó a respetar:
– el riesgo sobre la emoción
– la estructura sobre la velocidad
– la consistencia sobre el ruido
No me volví "perfecto" en el trading.
Pero me volví más tranquilo, y eso cambió todo.
2025 no se trató de ganar cada movimiento.
Se trató de permanecer en el juego el tiempo suficiente para importar.
#2025withBinance