De “ejecución automática” a “pensamiento proactivo”: la evolución de una cadena
Tengo un viejo cuaderno en mi estantería que registra cada transacción de criptomonedas de los últimos tres años. Al revisarlo recientemente, me di cuenta de repente: esos datos densos están muertos, no me dirán “por qué tomé esa decisión en ese momento”.
Esa es probablemente la situación actual de la mayoría de las cadenas de bloques: un libro de contabilidad perfecto, recuerdos dispersos.
Leí por casualidad la visión de Vanar Chain, y la palabra “capa de memoria” me impactó. No solo quiere registrar transacciones, sino también entender los patrones y las intenciones detrás de ellas. Por ejemplo, su sistema puede identificar tu comportamiento frecuente de interacción con un GameFi como una preferencia por los activos del juego, y en el futuro, cuando haya nuevos proyectos relevantes, quizás pueda ofrecerte sugerencias más precisas.
Esto me hace pensar en internet hoy en día, donde los algoritmos de recomendación te conocen, pero no posees los datos. Vanar parece estar explorando otro camino: los datos siguen contigo, pero en la cadena hay un “escritorio de IA” que trabaja para ti. Puedes autorizar a un agente DeFi, basado en tus modelos de ganancias pasadas y tu tolerancia al riesgo, para ejecutar estrategias complejas, y solo necesitas dar un objetivo vago.
Su enfoque ha cambiado de “rapidez” a “coherencia”, lo cual es interesante. Al igual que en la comunicación entre personas, simplemente hablar rápido no es suficiente; recordar de qué se habló la última vez y entender lo que realmente quieres decir es lo que hace que la conversación fluya. Su hoja de ruta para 2026 se centra en el razonamiento descentralizado (Kayon) y la automatización (Axon); si se logra, nuestra interacción con la cadena de bloques podría pasar de “dar instrucciones” a “delegar tareas”.
Por supuesto, esto aún está en una etapa temprana. Pero una experiencia en cadena más humana y que entienda mejor el contexto vale la pena esperar.
