¿Estados Unidos va rumbo a una recesión económica?
Según el informe del primer trimestre del año, el consumo interno en Estados Unidos ha disminuido, lo que ha generado un impacto significativo en las 500 empresas más grandes del país (S&P 500), cuyo crecimiento se redujo del 3 % al 1 %. Esta caída en el Producto Interno Bruto (PIB) no solo afecta a la economía estadounidense, sino que también arrastra a Europa hacia una recesión más profunda. Mientras tanto, China ha logrado mantener un crecimiento económico, lo que contrasta con la situación en Occidente.
La pregunta clave es: ¿habrá medidas económicas efectivas para detener esta tendencia a la baja que está afectando a todos los mercados, incluido el de las criptomonedas? La producción agrícola, un sector sensible de la economía estadounidense, también está sufriendo. La persecución contra los migrantes, quienes representan el 80 % de la mano de obra agrícola, comienza a tener consecuencias negativas. Además, la agresiva política arancelaria contra países clave para la economía estadounidense, como México, Canadá y China, está generando un efecto adverso. La ambigüedad del expresidente Donald Trump en este tema ha creado incertidumbre en los mercados, lo que agrava la situación.
En Europa, Alemania, considerada la locomotora económica del continente, ha entrado en recesión. Los 800 mil millones de euros destinados a la guerra en lugar de al crecimiento tecnológico están generando preocupación. Este gasto militar, en lugar de impulsar la innovación, podría llevar a un aumento de la pobreza en Europa, donde los ciudadanos podrían terminar pagando hasta 8 mil euros por persona para cubrir estos costos. La situación geopolítica con Rusia y las decisiones de líderes como Emmanuel Macron, Ursula von der Leyen y otros están generando un clima de inestabilidad que podría tener consecuencias devastadoras, incluyendo la posibilidad de un conflicto nuclear.
Este escenario está provocando un desplome en los mercados globales. No es necesario abrir un debate sobre qué constituye un "crash" o una "corrección" del mercado, ya que estos conceptos están bien documentados en la teoría económica. Lo importante es cómo los inversores deben manejar esta crisis. La paciencia y la resiliencia serán clave. Las monedas y activos, aunque estén en rojo, no desaparecerán. Si son proyectos sólidos, eventualmente recuperarán su valor e incluso podrían multiplicarse.
Es crucial no dejarse llevar por las emociones. Muchas criptomonedas están sufriendo pérdidas significativas, pero esto no significa que sean malos proyectos. La liquidez, el capital y otros factores han sido afectados por fenómenos como las "memecoins", la desinversión y la manipulación malintencionada. Proyectos como IO.NET, Radium, Worldcoin o FET, aunque hoy valen centavos, no deben ser descartados automáticamente. Incluso proyectos como LUMIA, que han perdido gran parte de su capitalización, tienen fundamentos sólidos y aplicaciones en el mundo real.
Es importante recordar que incluso las criptomonedas con mayor capitalización, como Ethereum, están experimentando caídas. Sin embargo, esto no las convierte en malas inversiones a largo plazo. La resiliencia de proyectos como DEXE demuestra que, a pesar de las turbulencias, algunos activos pueden mantenerse estables. Incluso en medio de esta tormenta, hay oportunidades para aquellos que saben manejar el trading activo, como en el caso de AIXBT, un asistente financiero virtual con el que algunos han logrado ganancias significativas.
En lo personal, he utilizado estrategias como mover fondos a proyectos emergentes como SONIC, que ocupa el puesto 57 en capitalización, para multiplicar mis tenencias. Esta táctica, aunque arriesgada, puede ser efectiva en momentos de volatilidad. No escribo para beneficio propio, sino para compartir estrategias que puedan ayudar a otros a proteger su capital. La paciencia es esencial; el mercado se recuperará, y aquellos que mantengan la calma podrán ver los frutos de su resiliencia.
Giorgio Sferraza
Licenciado en Administración de Empresas