La mayor parte del control en internet proviene de quién posee la capa de almacenamiento. El código puede ser abierto y los pagos pueden ser descentralizados, pero si los datos viven en un solo servidor, la presión siempre encuentra su camino allí. El contenido desaparece, el acceso se limita, la historia se reescribe. Por eso la censura generalmente comienza con archivos, no con transacciones.
Walrus está diseñado para eliminar ese punto de apalancamiento. En lugar de depender de una sola ubicación, distribuye grandes datos a través de una red descentralizada construida sobre Sui. Los archivos se almacenan utilizando almacenamiento en blob y se protegen a través de codificación de borrado, por lo que la disponibilidad no depende de que un solo nodo permanezca en línea. Si partes de la red caen, los datos aún se pueden reconstruir.
WAL existe para mantener ese sistema funcionando a lo largo del tiempo. Alinea incentivos a través de la participación, la gobernanza y las recompensas para que los proveedores de almacenamiento sigan siendo fiables sin supervisión centralizada. La idea más profunda no se trata de tokens o rendimiento. Se trata de desplazar el control lejos de lugares donde puede ser ejercido en silencio. Cuando el almacenamiento se vuelve descentralizado, el control se vuelve más difícil de hacer cumplir. Esa es la importancia a largo plazo hacia la que Walrus está construyendo.


