El flujo interno de intercambio de Bitcoin (total) en todos los intercambios ha caído a su nivel más bajo desde 2022, alcanzando una zona de mínimo histórico alrededor de 14K BTC. Esta métrica rastrea las transferencias internas de Bitcoin dentro de las billeteras controladas por intercambios y se interpreta comúnmente como un proxy para la actividad operativa y la preparación para la distribución a corto plazo.
Una disminución sostenida en este indicador sugiere que los intercambios están moviendo significativamente menos BTC internamente, reflejando una reducción en la preparación para el comercio, una actividad de creación de mercado más débil y una contracción general de la liquidez.
Centrándose en Binance, mientras que el flujo interno de intercambio (Binance) no ha registrado un nuevo mínimo histórico, sigue peligrosamente cerca de su piso histórico de aproximadamente 2.7K BTC. Esta alineación en niveles deprimidos a través de datos agregados y de intercambio único refuerza la narrativa de inactividad estructural en lugar de una fluctuación temporal.
Desde una perspectiva de dinámicas de mercado, los bajos flujos internos a menudo coinciden con un aumento en el comportamiento de retención y una disminución de la actividad de arbitraje. Si bien esto puede reducir la presión de venta inmediata, también implica libros de órdenes más delgados y una mayor sensibilidad a la demanda externa o a choques impulsados por factores macroeconómicos.
En general, la configuración actual apunta a una fase de “pausa de liquidez” en la estructura del mercado de Bitcoin. Históricamente, tales períodos tienden a preceder movimientos direccionales agudos una vez que la rotación de capital y la actividad de intercambio comienzan a normalizarse, lo que hace que esta métrica sea crítica para monitorear en las próximas semanas.

Escrito por CryptoOnchain

