2026 puede convertirse en un año decisivo para Ethereum en términos de escalabilidad real. #Cointelegraph ha preparado un gran artículo al respecto. Y nosotros hemos preparado un resumen sobre ello.

Según la hoja de ruta de los desarrolladores, el próximo año #Ethereum enfrentará dos bifurcaciones clave: Glamsterdam (mediados de año) y Heze-Bogota (final de año).

Esto es lo que realmente importa:

1. Glamsterdam: Ethereum deja de ser "de un solo carril".

El cambio principal es la implementación del procesamiento paralelo de transacciones. Hasta ahora, Ethereum ha procesado transacciones esencialmente en una línea: estrictamente secuencial, una tras otra. Glamsterdam añade las llamadas Listas de Acceso a Bloques - un mecanismo que permite entender con anticipación qué transacciones entran en conflicto entre sí y cuáles no.

En términos simples: si las transacciones no tocan los mismos datos, la red podrá procesarlas simultáneamente, utilizando varios núcleos de procesador. Este es un paso clave hacia:

- crecimiento de la capacidad de L1,

- aumento del tamaño de los bloques,

- reducción de cuellos de botella a medida que aumenta la carga.

En términos figurativos, Ethereum comienza a funcionar como una autopista de múltiples carriles, y no como una cola en una sola caja registradora.

2. Gas y capacidad de procesamiento.

Actualmente, el límite de gas de Ethereum es de alrededor de 60 millones. En 2026, los desarrolladores esperan:

- primero un aumento a 100 millones,

- luego - hasta 200 millones,

- y en un escenario favorable - incluso 300 millones de gas por bloque.

Esto no significa "gas barato para siempre", pero significa más espacio para transacciones y menos presión sistémica sobre la red.

3. ZK a nivel L1: un comienzo, no un final.

Otro punto importante - la transición gradual de parte de los validadores de la reejecución completa de transacciones a la verificación de pruebas ZK. Evaluación de la Fundación Ethereum: alrededor del 10% de los validadores comenzarán a trabajar a través de ZK en 2026.

Esto es:

- reducir la carga en la red,

- permite aumentar aún más el límite de gas,

- establece las bases para 10,000 TPS en L1 (no de inmediato, pero la dirección es esa).

Es importante - no es un hype de "ZK resolverá todo mañana", sino una implementación cuidadosa sin romper el consenso.

4. L2 también se aceleran - y se vuelven más convenientes.

Paralelamente, aumenta la cantidad de blobs de datos - datos que L2 utilizan para transacciones baratas. Potencialmente:

- hasta 70+ blobs por bloque,

- cientos de miles de TPS en total en L2.

Además, se desarrolla la idea de Capa de Interoperabilidad - cuando el usuario interactúa con L2 casi como si fuera una sola red, sin puentes constantes y transferencias manuales.

5. Actualización Heze-Bogota: aquí ya no se trata de velocidad, sino más bien de principios.

El segundo hard fork del año trata más sobre la resistencia a la censura. Uno de los mecanismos clave es la posibilidad de que parte de los validadores exijan la inclusión de ciertas transacciones en los bloques, incluso si alguien intenta filtrarlas.

Este es un paso hacia:

- protección contra la censura,

- reducción de la influencia de actores centralizados,

- regreso a los antiguos principios ciberpunk de Ethereum.

EN RESUMEN - Ethereum en 2026 no es una promesa de "x" de ETH (y ya nadie la espera, ja ja), sino una transición a una arquitectura madura:

- procesamiento paralelo,

- aumento de la capacidad de L1,

- transición gradual a ZK,

- L2 más resistentes,

- fortalecimiento de la resistencia a la censura.

El mercado puede ignorarlo durante meses, pero no durante años, definitivamente. Estructuralmente, Ethereum se vuelve más fuerte, y este es precisamente el caso en el que el fundamento es más importante que las velas actuales.