Desde la transición de Ethereum a Proof-of-Stake con la fusión el 15 de septiembre de 2022, el staking se ha convertido en una piedra angular de su ecosistema. Para septiembre de 2025, más de 34 millones de ETH, valorados en 163 mil millones de dólares, están en staking, asegurando la red y ofreciendo recompensas a los stakers. El staking permite a los usuarios bloquear ETH en nodos validador, ganando rendimientos anuales del 2-5%, con los mejores grupos como Lido Finance ofreciendo hasta un 3.5% a partir de agosto de 2025.
El staking proporciona ingresos pasivos, con los validadores ganando recompensas por procesar transacciones y asegurar la cadena de bloques. A diferencia del trading, reduce la exposición a la volatilidad del mercado, alineándose con el adagio de Warren Buffett: “Si no estás impresionado con la imagen del futuro, no tienes que invertir.” Los stakers también apoyan la escalabilidad y sostenibilidad de Ethereum, contribuyendo a una cadena de bloques más ecológica con un 99.9% menos de uso de energía que Proof-of-Work.
Sin embargo, los riesgos incluyen penalizaciones por slashing por errores de validadores y un mínimo de 32 ETH para el staking en solitario, aunque grupos como Rocket Pool reducen las barreras a 0.01 ETH. Los tokens de staking líquido, como stETH, mejoran la flexibilidad, permitiendo a los stakers utilizar activos en DeFi. A medida que el ecosistema de Ethereum crece, el staking sigue siendo una herramienta poderosa para la participación financiera y de red.
