El reciente acuerdo comercial de Canadá con China (anunciado alrededor de enero de 2026) implica la reducción de aranceles sobre bienes clave como vehículos eléctricos (EV) de China y productos agrícolas (por ejemplo, canola) de Canadá. Esto ha provocado un rechazo significativo, particularmente por parte de EE. UU., donde el presidente Trump amenazó con aranceles del 100% sobre todos los bienes canadienses que ingresen a EE. UU. si el acuerdo avanza.
Esta situación es altamente relevante para las tensiones comerciales globales, especialmente dado el próximo examen del USMCA (Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá) en 2026.
Impacto en la Economía Mundial
Las cadenas de suministro de América del Norte están profundamente integradas. Canadá es el mayor socio comercial de EE. UU., con un comercio bilateral que asciende a cientos de miles de millones anualmente. El aumento de aranceles podría interrumpir industrias como la automotriz, la energía y la agricultura, lo que llevaría a costos más altos, exportaciones reducidas y posibles pérdidas de empleo en ambos países.
Una guerra comercial a gran escala podría desacelerar el crecimiento del PIB de América del Norte (los países del USMCA representan aproximadamente el 30% del PIB global). Los analistas estiman que los aranceles amplios podrían reducir el PIB de EE. UU. en un 1% o más, con Canadá enfrentando declives aún más pronunciados (potencialmente empujándolo a una recesión).
A nivel global, esto contribuye a una reorientación comercial: países como Canadá están diversificando su dependencia excesiva de EE. UU., fortaleciendo lazos con China, la UE y otros. Esto acelera un cambio hacia un sistema comercial multipolar, lo que podría aumentar costos e ineficiencias en todo el mundo.
Impacto en el USD (Dólar estadounidense)
Las tensiones comerciales a menudo fortalecen el USD a corto plazo, ya que los inversores lo ven como una moneda refugio durante la incertidumbre. Los aranceles pueden reducir las importaciones de EE. UU., mejorando la balanza comercial y apoyando la fortaleza del dólar.
Sin embargo, las interrupciones prolongadas podrían debilitar el USD si desaceleran el crecimiento económico de EE. UU., aumentan la inflación (a través de mayores costos de importación) o provocan represalias que perjudican las exportaciones de EE. UU.
En este caso específico, la amenaza de aranceles del 100% ya ha contribuido a un USD más fuerte contra monedas como el dólar canadiense (CAD), el peso mexicano y incluso el yuan chino, ya que los mercados anticipan flujos comerciales reducidos.
#usd