Si en el post anterior vimos qué son los RWA, hoy toca analizar cómo se sostienen. No basta con decir que un activo está en la cadena; la clave está en la infraestructura de oráculos y la finalidad de las transacciones.
1. El Oráculo: El cordón umbilical (
$LINK )
Sin oráculos de baja latencia, los RWA no existen. Si tokenizas oro, el contrato inteligente necesita saber el precio exacto del mercado de Londres en milisegundos. Chainlink (CCIP) no solo entrega datos, sino que permite que un activo tokenizado en Ethereum se mueva a una Layer 2 sin perder su respaldo legal.
2. Finalidad de Transacción (Settlement)
Para las instituciones, la velocidad es secundaria frente a la finalidad absoluta. Por eso vemos tanto movimiento en:
Ethereum: El settlement layer por excelencia por su seguridad económica.
Mantra (
$OM ): Una L1 soberana construida sobre Cosmos SDK específicamente para cumplir con regulaciones (compliance) a nivel de protocolo.
3. El Trilema RWA: Cumplimiento vs. Privacidad vs. Liquidez
El reto técnico actual es cómo mantener el cumplimiento (KYC) sin exponer los datos privados de las instituciones en una ledger pública. Proyectos que usen ZK-Proofs (Pruebas de Conocimiento Cero) para validar identidad sin revelar saldos serán los ganadores.
Métricas a seguir (On-chain):
TVL en Protocolos de Crédito: No mires el precio, mira el crecimiento del Valor Total Bloqueado en $ONDO o $TRU.
Tokenized Treasuries: Ya superamos los $2B en bonos del tesoro on-chain. La migración de capital es real y silenciosa.
Debate Técnico: 👇
¿Creen que las subredes privadas (como las de Avalanche o Polygon) dominarán los RWA, o las instituciones terminarán aceptando las redes públicas por su liquidez compartida?
¿Prefieres la seguridad de la Mainnet o la especialización de una AppChain? Los leo.
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